Racismo/Etnicidad
1. El concepto de Racismo[1]
En ese sentido indiferenciado, el término
racismo se aplica indebidamente para referirse a i) cualquier forma de
intolerancia, que suponga negación de derechos y lleve a violencia,
discriminación u opresión de una minoría; en este caso, suele confundirse con
la intolerancia o persecución política, religiosa, sexual, etc. ii) con
cualquier forma de heterofobia, que lleve a la afirmación del grupo propio, y a
la desconfianza, desprecio, rechazo, o miedo a lo diferente, confundiéndose
aquí con el particularismo, etnocentrismo, etnofobia, xenofobia o incluso el
machismo. iii) con cualquier forma de desigualdad, que lleve a la atribución de
status diferencial a otros grupos en función de su pertenencia a una comunidad determinada,
generando su explotación o segregación; aquí se confundiría con la desigualdad
social, económica o jurídica y, iv) con cualquier modo de naturalizar las
diferencias entre los grupos humanos, confundiéndose aquí con el nacionalismo o
las formas extremas de relativismo cultural.
Algunos autores como Taguieff (1988),
señalan tres dimensiones del racismo: a) elaboraciones doctrinales e
ideologías, b) prejuicios, opiniones y actitudes y c) conductas o prácticas
(discriminación, segregación o violencia).
La discriminación contra afrobrasileños
contradice el mito de "democracia racial" (NA, Nov. 29, 1999). La
desigualdad es evidente en el sector público. Sólo 4.37% de los miembros del
Congreso son negros. Entre los 77 magistrados de los tribunales superiores del
Poder Judicial, sólo uno es negro, Carlos Alberto Reis de Paula, del Tribunal
Superior de Trabajo. Entre los 970 jueces federales, menos de 10% son negros.
Incluso en sectores que luchan contra la desigualdad, ésta se hace presente.
Entre los más de 300 obispos brasileños, apenas seis son negros.
Según la encuesta del IBGE, las
desigualdades son grandes todavía en el área de Educación. Si la media general
de analfabetismo cayó a 13.3% en 1999, entre la población negra y mulata es de
20%, contra la media de 8.3% entre la población blanca.
“En Brasil y en América Latina la violación
colonial perpetrada por los señores blancos a mujeres negras e indígenas y la
mezcla resultante está en el orígen de todas las construcciones sobre nuestra
identidad nacional, estructurando el decantado mito de la democracia racial
latino-americana que en el Brasil llegó hasta sus últimas consecuencias. Esa
violencia sexual colonial es también el cimiento de todas las jerarquías de
género y raza presentes en nuestras sociedades configurando aquello que Angela
Gilliam define como "la gran teoría del esperma en la formación
nacional" a través de la cual, y siguiendo a Gilliam:
1. "el papel de la mujer negra es
rechazado en la formación de la cultura nacional;
2. la desigualdad entre hombre y mujer es
erotizada; y
3. la violencia sexual contra las mujeres
negras ha sido convertida en un romance." [2]
1
[1] RACISMO; César Colino. Politólogo / Instituto Juan March, Madrid; enlace a
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionarioR.htm
2
[2] Angela Gilliam en
"Anais do Seminário Internacional "Multiculturalismo e Racismo: O
papel da açaô afirmativa nos Estados Democráticos Contemporáneos" pg. 54,
Ministério da Justicia, Secretaria Nacional de a Direitos Humanos. Brasília,
julio de 1996. Citado por Sueli Carneiro; Ennegrecer al feminismo. La
situación de la mujer negra en América Latina, desde una perspectiva de género
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