La necesidad de antropología como materia en Ciencias de la Educación y Escuelas Normales
«Un fotógrafo exitoso sabe que para
capturar la esencia de múltiples imágenes, se requiere de una variedad de
lentes. Aun los lentes granangulares de mayor alcance no pueden captar la
complejidad de la realidad. De la misma manera, una persona monolingüe, aun si
habla un idioma de amplia comunicación como el inglés, nunca logra acceder al
sentido y significado completos y a la comprensión y conocimiento cabales de otros
grupos etnolingüísticos -o incluso de su propio grupo-. Uno tiene que poder ver
su propio grupo desde adentro, desde el punto de vista de uno mismo, y desde
afuera, tal y como lo ven otros, a fin de realmente estar en capacidad de
apreciarlo y conocerlo... Para incluir la diversidad del mundo en una foto, se
requiere de una variedad de lentes. Pero no es suficiente heredar o poder
comprar muchos lentes. Un fotógrafo logrado también necesita instrucción
adecuada: oportunidades para usar lentes diferentes a fin de crear imágenes
múltiples y una visión balanceada y enfocada, así como para aprender cuándo
usar un lente u otro o todos». (T. Skutnabb-Kangas y O. García, 1995 citado en
López 2000).
La cita que con la que López comienza su
escrito de “La diversidad étnica, cultural y lingüística latinoamericana y
los recursos humanos que la educación requiere”, nos llega a resumir muy
someramente cual es el problema de intentar conocer a un idioma si no se conoce
primero el propio, y este es el problema que la educación en Bolivia enfrenta,
ya que no se respeta las formas de comunicarse que tiene los pueblos (negar el
uso de idioma nativo), todo dentro de una visión colonialista del conocimiento,
que indica que aquellos que no son “desarrollados” (o “civilizados”) no tienen
formas efectivas de aprehender la realidad, y generar conocimiento
En el trabajo que se intenta con pueblos
indígenas y educación en las escuelas normales, y la licenciatura de Ciencias
de la Educación, se toca el tema de la educación intercultural (no el de la
interculturalidad) específicamente referida a la población indígena, educación
que podía ser también bilingüe, según las características sociolingüísticas de
los posibles grupos objetivo. A la luz de los lineamientos de la Política
Nacional de Educación Intercultural y Educación Bilingüe Intercultural (dentro
del marco de la Reforma Educativa), se considera que la población indígena en
particular entiende al mundo en los primeros años de su vida (el periodo de
endoculturizacion) se la hace en un idioma que no es el castellano.
La comprensión cabal de los diversos
enfoques o naturalezas de la interculturalidad, es el cimiento para entender lo
que implica una posible educación intercultural para todos los bolivianos. En
esta oportunidad (tema de este ensayo), la atención se centra en lo que implica
una educación intercultural para todos los bolivianos, según reza en la
legislación vigente (Bolivia pluricultural). Paso previo será explicar qué
entender por interculturalidad, noción que emana de las características
inherentes a nuestra diversidad cultural, primer punto a discutir, es lo
necesario de una cátedra de antropología, en ámbitos de Educación superior a
futuros docentes (no solo del área rural), para que en ella se de una
comprensión cabal de lo que consiste en interculturalidad y no quedare en
Educación intercultural[1],
para que se derive también el entendimiento de que, en Bolivia, la educación en
derechos en humanos, la educación por la paz, la educación ciudadana, pasan por
ser también educación intercultural; es más, no pueden no serlo, dado el
carácter esencialmente pluricultural del país.
Antes de entender interculturalidad se debe
saber los que cultura significa, y la entiendo como la capacidad (del ser
humanos) de ir amoldando y transformando no sólo la naturaleza, sino nuestras
propias relaciones con el mundo y nuestra propia forma de vivir. O al estilo de
Binford «[...], la cultura no es necesariamente compartida, sino que se
participa en ella. Y es una participación diferencial [...] la cultura es un
sistema adaptativo extrasomatico, que se emplea en la integración de una
sociedad con su medio natural, y con otros sistemas socioculturales» (Watson
1974; 81). A través de nuestra historia, hemos ido creando y modificando
nuestra relación con el mundo en un proceso acumulativo y evolutivo hecho
posible porque lo que creamos y aprendemos lo transmitimos también a nuestra
descendencia sin necesidad de modificación genética. Para ello, hemos inventado
(y seguimos renovando constantemente) sistemas simbólicos complejos, que son
muy variados en el mundo entero. Tienen también un importante grado de
arbitrariedad: ante cualquier reto nuevo que se nos plantea, los humanos
siempre tenemos varias (y a menudo muchas)
alternativas y posibilidades de creación.
Por ejemplo, es posible que ciertas
influencias no sean reconocidas e incluso sean rechazadas. El reconocimiento,
desconocimiento o rechazo de influencias culturales depende, naturalmente, del
prestigio que está socialmente asociado a cada uno de los ámbitos culturales.
Pensemos cuánto de influencia árabe hay en la cultura hispana[2],
sin que sea generalmente reconocida. Del mismo modo ¿cuánto de influencia
andina habrá en la cultura criolla, aunque no se la quiera admitir? Es de
esperar que cada persona tienda a reconocer y valorar dentro de sí misma las
influencias culturales de ámbitos que gozan de mayor prestigio. Este proceso es
complejo, no unilineal, y depende incluso en parte del contexto en el que se
encuentre la persona, pero aquí simplemente interesa señalar que existen
influencias que, pese a no ser reconocidas, actúan sin embargo eficazmente en
el comportamiento individual o colectivo. Pensemos por ejemplo en la influencia
de la lengua materna en la manera de hablar otro idioma: aunque se la quiera
negar, esta influencia jamás desaparece por completo.
En primer lugar, en lo que concierne a
lineamientos de política, el Estado no debe demorar en deben ofrecer a la
comunidad nacional un concepto operativo de interculturalidad, para que pueda
cumplir el deseado rol orientador de todo el sistema educativo. Una vez dado el
concepto operativo es ahí donde la antropología entra, con sus herramientas
para que los nuevos profesores estén adecuadamente capacitados para tener una
actitud intercultural, y es así como se podrá con mayor facilidad lograr la
Educación intercultural, y llevarla mas alla de la simple enseñanza de los
concitemos pero en idioma nativo, a el conocimiento interno de la propia
realidad cultural, paras a si entender y respetar las demás realidades.
Bibliografía
No hay comentarios:
Publicar un comentario