jueves, 9 de marzo de 2017

Etnografia de los Ayoreo



Etnografia de los Ayoreode

 1.- INTRODUCCIÓN.
Los Ayoreode un pueblo nómada que recién en los años 50 de nuestro siglo toma contacto con la sociedad nacional, ha vivido en forma acelerada un cambio cultural que los llevó a la destrucción de gran parte de la cultura desde 1980 APCOB apoya a los Ayoreode en la búsqueda de un desarrollo propio principalmente apoyan a este pueblo indígena para hacer efectiva la titulación  y ampliación de los territorios comunales  Ayoreos desarrollan un programa con enfoque de proceso para causalidades económicas y proteger los recursos naturales. Apoyar el desarrollo socio – cultural en mayor riesgo por su condición del pueblo seminómada cazador recolector.

2.- GENERALIDADES.

Se trata de una tribu recientemente descubierta el año 1949 por la misión evangélica dirigida por el señor Guillermo Pencille. Al tenerse conocimiento de frecuentes ataques y asaltos a pequeñas poblaciones de la zona, aquel inició sus peligrosas expediciones llevando consigo algunos regalos para después seducir a los aborígenes. Esa expedición fue reforzada el año 1950 con un ayoreo interprete, la cual partiendo de San Ignacio, en su primera de viaje llego a la esperanza, lugar en el que consiguió observarlos primeros vestigios de los salvajes y rumbear las huellas hasta “El Encanto”, donde en forma inesperada, llevó a cabo su primer encuentro con el “Trujaman”. [1]

EN BUSCA DE LOS AYOREOS.

No obstante habérseles instado a quedarse con los expedicionarios. Los bárbaros se excusaron prometiendo volver después de dos meses y despidiéndose en el momento se retiraron en grupo para después internarse al bosque.
La misión acampó por algún tiempo, segura de proseguir sus exploraciones y coronar sus propósitos con la conquista de los salvajes, los cuales volvieron una vez que transcurrieron dos meses de espera, lapso en el cual la misión consiguió atraer a uno de la tribu llamado “TOBITE” cuya mediación sirvió en mucho a la realización del plan.
Los indios se presentaron posteriormente, en numero de cuarenta fueron recibidos afablemente y con regalos de toda índole: espejos, peines, alimentos, vestimentas, etc: tales atractivos decidieron a trece de ellos a quedarse, escurriéndose el resto hacia el monte, circunstancia favorable a la conquista de otros indígenas que se presentaron estimulados por las referencias que debieron hacerles sus compañeros.
Mas tarde la misión se traslado a Zapocó después de una caminata de más de seis días, donde consiguió atraer a los bárbaros tras una intensa y superando toda clase de obstáculos y contrariedades.[2]

DATOS GENERALES.

3.- UBICACIÓN GEOGRAFICA[3].

La etnia Ayoreode  proviene de las tierras del Paraguay. Es un grupo actualmente sedentario, pero que en sus orígenes fue nómada e irreductible.
Esta familia lingüística está extensamente desarrollada en el Paraguay, de donde proviene desde tiempos pretéritos los ayoreo actualmente bolivianos. Tradicionalmente los ayoreo habitaban al Chaco Septentrional boliviano ( y el chaco boreal paraguayo y argentino) y la zona de la transición de chaco a las selvas y llanos de la cuenca amazónica de Moxos.
Se explica la amplitud de este territorio por la vida predominante nómada de la etnia. Fischermann sitúa el territorio ayoreo, en 1945, de la siguiente manera: “Al oeste los ríos Grande y Parapetí; al este, la frontera boliviano brasilera y el rió Paraguay; al norte, cerca del rió San Julián, desde la altura de Yotaú, rió Zapacó norte, San Miguel, San Rafael, rió Candelaria; al sur, el norte del Chaco paraguayo”. El asentamiento más al norte se encuentra en Zapacó y el asentamiento más al sur es Motacú: hay una distancia de 650 kilómetros entre uno y otro. La población ayoreo actual es de más de 2.000 personas (la población censada por le CIRTB, 1994,  es de 856 personas).[4]
Se calcula en 2.000 los ayoreos que viven en las provincias Chiquitos y Ángel Sandoval de Santa Cruz: sus comunidades son Poza verde, Puesto Paz, Zapocó, Santa Teresita, Tobité, Urucú, Santiago de Chiquitos, y Rincón del Tigre en Ángel Sandoval. Las tierras que ocupan en su territorio tradicional están invadidas por haciendas y estancias ganaderas. Su dispersión entre estas propiedades les impide tener relaciones intra étnicas continuas. Cada comunidad de las nombradas posee una cantidad de tierra sin titulo; en conjunto y en forma aislada, suman 82.000 hectáreas. Algunas comunidades de ellas obtuvieron la tierra por gestiones realizadas por las misiones evangélicas y el vicariato de Chiquitos: todas las tierras con titulo están a nombre de las misiones y del vicariato. El asentamiento y tenencia de la tierra es colectivo, pero el trabajo y usufructo de ella es individual,( dos o tres familias emparentadas).[5]
Debido a la extensa dispersión del pueblo Ayoreo, este habita  en medios ambientes diferenciados, que abarcan desde el chaco más despoblado de llanura seca ( al sur y la región húmeda vecina la pantanal del sureste) a la zona pre - amazónica de la selva chiquitana.[6]

4.- HISTORIA DE LOS AYOREO.

En 1537  Juan de Ayolas, tomó el primer contacto con esta etnia; sucesivamente en 1546 Ñuflo de Chávez, Irala en 1547 y Ñuflo de Chávez nuevamente en 1559: todos fueron enfrentamientos armados. En 1724 se fundó una reducción jesuítica de Ayoreo que fue abandonada por los misioneros en 1745, y desde entonces hasta el informe de Alcides D’orbigny, que en 1835 encontró algunos grupos ayoreo de aculturados, no se había conocido nada de ellos. Fuera de contactos muy ocasionales, la misión “Nuevas Tribus” formó un asentamiento con ayoreode con Tobité en 1949; tres evangelistas norteamericanos murieron a manos de los indígenas. Habitan la selva, llevan vida errante y según las circunstancias del tiempo cambian de un lugar a otro construyen las pequeñas chozas  de palos en forma de hornos. Los traslados al Paraguay y retornos en importantes grupos, eran frecuentes hasta los años sesenta en que han disminuido. Esta etnia es de composición clánica; su estructura social se erige y mantiene – ahora sólo en la resonancia de la memotria colectiva – sobre la base de clan ( eran siete clanes en el oriente como unidad fundamental de la organización social y política, compuesto por familias extensas emparentadas entre si y bajo la jefatura de un capitán mayor ( Decasuté). El perfil etnohistorico es el de un pueblo que se ha resistido constantemente, hasta el presente siglo, a ser reducido por la mano de  hombre blanco. L a presencia de los ayoreo actuales en el mismo territorio que los chiquitano data de tiempos prehispánicos. El primer contacto con los españoles remonta a 1537 con el ingreso a la región de chaco de  Juan de Ayolas, en lo que podríamos considerar uno de los contactos no pacíficos con las incursiones de Ñuflo de Chávez ( 1546), Irala ( 1547) y nuevamente Ñuflo de Chávez ( 1559).          Entre 1691 y 1724 los jesuitas tomaban contactos difíciles con los ayoreo, que se resistían a formar misión ( aunque algunos fueron incorporados en una misión chiquitana). El padre Juan Bautista Zea trabajó en la toma de contacto e intentos de sedentarización entre 1711 y 1724; en esta fecha el padre Achá logro agrupar a varios clanes Zamucó y fundar la primera misión con ayoreo que fue San Ignacio de los Zamucos ( 1724 – 1745). El naturalista francés anota que existían unos 1.250 zamucos aculturados, sin poder calcular el numero de los dispersos en la selva.
Durante el presente siglo el contacto de la sociedad nacional con los ayoreo fue esporádico y penoso. Durante la guerra del chaco, los ayoreo se encintraban en el centro de la contienda, teniendo que abandonar sus territorios pues los ejecitos de ambos bandos ocupaban los sitios de agua y sal que eran sus fuentes de uso tradicional; los ayoreo huían al monte y entraban en tierras de los chiquitano, estableciendo a veces alguna convivencia. Fue una causa definitiva para que inmediatamente después de la guerra los ganaderos se posesionen de sus territorios tradicionales. Otra causa fue la construcción del ferrocarril Corumbá – Santa Cruz.
Recién se retomo contacto a comienzos de los años cuarenta con algunos sacerdotes católicos; fue una época en que se desató una guerra entre ayoreos del norte y del sur. A partir de 1947 se produjo un contacto de características más permanentes con misioneros norteamericanos  de la misión nuevas tribus, quienes hasta 1949 lograron reunir un grupo de ayoreos selvicolas en la misión de Tobité, tarea que desgraciadamente costo la vida de tres de ellos que murieron flechados en 1943. En 1950 se fundó el asentamiento de Rincón del Tigre; ese mismo año se introdujo la misión sudamericana entre los ayoreo de azapoco; en 1957 Santa Teresita. El ultimo grupo que acepto la sedentarización es el pueblo Paz , en 1977. Hay un grupo Gidai Goosode  o Totobie Goosode, “no contactado” que sigue practicando la vida nómada tradicional en la frontera boliviano – Paraguay.
Actualmente viven un proceso de aculturación violenta aunque hay intentos reiterados de miembros de la propia etnia para tratar de controlar dicha situación.
Su etnohistoria no es otra que la de una larga cadena de profundas transformaciones de los hábitos de su vida tribal que ha resultado una depredación cultural y etnobiologica. Centenares de indígenas murieron en las expediciones y matanzas llevadas a cabo por los españoles, y luego, por los criollo – mestizos; asimismo, las enfermendad4es desconocidas se abatieron sobre este pueblo. El despojo casi total de su territorio se suma a este cuadro de violencia y la abandono obligado de sus formas tradicionales de sobre vivencia, organización social y culto religioso propios.
La línea etnohistórica de este pueblo indígena está marcada por una larga cadena de profundas transformaciones de hábitos y costumbres de su vida cultural, que resistieron al ser reducidos por la intervención del hombre blanco o como ellos le llaman, el cojñon, hasta el presente siglo. En síntesis  se puede afirmar que han sido – al igual que otros pueblos indígenas originarios - , constantemente victimas de avasallamiento y la violencia de “Extraños”, que los han obligado a abandonar sus formas tradicionales de sobre vivencia, organización social y culto Religioso.[7]

5.- ORGANIZACIÓN SOCIAL.

La organización social básica de los ayoreo, por efectos de la aculturación, tiende al individualismo de la familia nuclear, aunque aún tiene vigencia la familia matrilocal ( hogasui), en la que la autoridad es ejercida por un jefe de familia (asuté). El tipo de asentamiento actual es el sedentario en núcleos dispersos; antiguamente combinaban el tipo de asentamiento nómada aislados con el nómada en contacto intra étnico. Riester y Suaznabar[8] han hecho una descripción de la organización social de los ayoreo: para empezar, estando en la selva los ayoreo vivían en grupos locales o clanes ( gage), cada uno de estos constituía una unidad territorial, social, económica y política, fundamentado en la identificación grupal con un antepasado mítico. El grupo local estaba compuesto por un numero de personas no muy grande (entre 50 y 100) pertenecientes a diferentes hogasui; cuando se trataba de grupos más grandes, mayores a 300 personas, estos se subdividían en grupos menores a efecto de llevar a cabo independientemente las tareas de caza, pesca y recolección, pero volvían a unirse para formar unidades guerras fuertes.
Tratándose de una etnia guerrera, sus jefaturas estaban representadas por los hombres más fuertes y hábiles para los combates. Estos eran los decasutédie o asutédie ( los capitanes actuales). En cada clan odian haber varios decasuté entre ellos podían existir niveles. Un rasgo interesante de este tipo de autoridad es que el decasuté recibía del grupo periódicamente parte de la caza obtenida, pero bajo la observancia de que debía redistribuir los bienes recibidos entre las personas necesitadas circunstancial o permanentemente. En épocas de paz se restringía la autoridad el decasuté, retomando el mismo tipo de derechos y obligaciones como cualquier persona el clan. La situación actual del liderazgo entre los ayoreo puede calificarse como de acelerada transformación, donde la tradición clánica y su jefatura, basadas en el hogusai, la familia extensa matrilocal, se va perdiendo en la disgregación de familias nucleares que tienden cada vez más a desvincularse entre si.Sobrevive la existencia ideal de siete clanes: los clanes mayores, Chiqueno, Dasapei, Etacore, Picanerai; los clanes menores, Nurumine, Posoroagai, Cutamurajai. Aún falta estudiar la importancia actual de los lazos tradicionales de parentesco entre los ayoreo y las nuevas formas de organización de las unidades domesticas, en su relación con los liderazgos de los grupos. Esta situación actual está hondamente determinada por el despojo de sus territorios tradicionales y la “nuclearización” en las “misiones” de los fundamentalistas norteamericanos, pues a consecuencia de esto los ayoreo tuvieron que dejar su modo de producción, su organización y su religión, quedando solo algunos elementos. Los que sobrevivieron físicamente al choque cultural tuvieron que sentir las consecuencias psíquicas se materializaron en las décadas siguientes, teniendo como resultado: Una fuerte descomposición de la sociedad ayorea.El éxodo a las ciudades en busca de la sobre vivencia, sea esto como trabajadores eventuales, mendigos o prostitutas.[9]           Este tipo de organización suponía la unidad de los diferentes clanes en acciones bélicas o en grandes acontecimientos celebratorios, aunque la tendencia a la individualidad clánica y la dispersión territorial entre unidades domesticas, era el patrón general. Los pentecostalistas influyeron notablemente para cambiar la familia extensa matrilocal en familia nucleada.

COSTUMBRES DE LOS AYOREO.

Y reconocen como a jefes al capitán y al hechicero: ambos gozan de autoridad  y gobiernan en épocas determinadas, así el hechicero es el conductor supremo en tiempo de paz y el esalmador de las enfermedades por medio de la su gestión; en cambio el capitán es el adalid de la contienda guerrera.
El matrimonio no es mas que el resultado de la reacción impetuosa del instinto y no observa otro requisito que el deseo de unirse públicamente con  expreso consentimiento de hechicero. El hijo primogénito despoja el nombre del padre o de la madre, ósea que estos pierden el suyo y se lo transfieren al hijo; pero las más de las veces entierran vivos a los recién nacidos a fin de librarse de las molestias que pudieran ocasionarles.También es costumbre enterrar vivos a los ancianos y a los enfermos, sea por decisión de la tribu o porque éstos lo solicitan  en forma expresa; en uno u otro caso el entierro se lleva a cabo en presencia de los familiares a allegados cumpliendo un ritual impresionante, lleno de congoja. Acompañan al enterrado un loro vivo, en la creencia de que éste, en su vuelo de ultratumba, lo llevará por buen camino libre de la persecución de los espíritus malignos.

LA CEREMONIA DE LAVAR.

Cuando la planta pironigaña todavía era una mujer ayoré, tenia una colcha. Un día tomó la colcha, la estiraba sobre el piso y pedía otro hombre que se siente en cima de la colcha, el hombre acepto la invitación se sentó en medio de la colcha. Después ella le echo agua, lo lavaba  y le dijo: “ Estoy echando agua encima de ti y desde ese momento tu seas mi hermano” ella fue la primera que lavaba u hombre de un clan ajeno y asi se introdujo dicha ceremonia.
OTRA COSTUMBRE.
“ El segundo paso es que el jefe guerrero cuando mata a un guerrero le entrega a un compañero de el; esto para que el otro clan anterior forme parte del clan. Después ambos se llamaban unos a otros acotei.[10]
EDAPOSADE.  Los clanes Chiquinaoi / Chiqueñoro, Picanerai / Picanere. Etacari / Etacore y Posapei / Posape son los mas numerosos.
Loa ayoreode están organizados en siete clanes (m/f): Cada patriclan es asociado un gran número de fenómenos de la naturaleza y calidades, llamado edaposade (pl), que quiere decir que cada especie, casa, etc, pertenece a uno u otro clan, por ejemplo el viento, la miel, el cuyabo, el tatú, lo claro y oscuro, son algunos de los edaposade de los chiquenai. Los Inurumini tienen menos edaposade, como son el rayo, la lluvia rabiosa, una especie de armadillo, la pimienta, una técnica de tejer, y otros.         “Cada uno de nuestros clanes tienen sus edaposade, que quiere decir que les pertenece a los llanos. Por ejemplo a nosotros los picanaerie no pertenece una parte de las salinas, también los animales gordos como el tapir, el horno, la vaca, la macana y muchos mas, y siempre pensamos con orgullo en los edaposade que tenemos”

6.- LA POLÍTICA DE LOS AYOREO.

La organización socio – política, que simultáneamente a ese estado de desintegración social ha surgido en la última década , representa el esfuerzo de algunos ayoreo por integrar a us pueblo en una expresión que pueda cobijarse y sumarse al mismo tiempo al movimiento indígena reivindicativo, que encabeza CIDOB. Se trata de la formación de la organización central ayorea nativa del oriente Boliviano ( CANOB), que esta afiliada a la coordinadora de pueblos étnicos de Santa Cruz ( CPESC), entidad que a su vez forma parte de la directiva del CIDOB. La organización de los ayoreo, sin embargo, está aún  en proceso de fortalecimiento y mucho dependerá su éxito de las posibilidades reales de unificación del pueblo ayoreo, pues se está viviendo en el inicio de una reorganización in-terna entre diferentes comunidades ayoreo, teniendo como principal preocupación el asegurar la propiedad comunal de un espacio vital de tierras para las cuales y futuras generaciones. Los ayoreo no han constituido aún un distrito municipal indígena.
El acceso a la tierra y territorio de los ayoreos se plantea así: las comunidades ayoreo que actualmente tienen algo de tierras, las obtuvieron bajo las gestiones de las misiones Nuevas tribus y sudamericana, y también el vicariato de Chiquitos, Las que tienen títulos de propiedad, en diferentes estados de us legalización son: Rincón del Tigre, Poza Verde, Puesto Paz, Tobité, Zapocó y Urucú. Las comunidades de Santa Teresita, Motacú, Belén (Santiago de Chiquitos) y Guidai Ichai carecen de títulos. Todas las tierras con titulo están a nombre de las misiones o el Vicariato. Los conflictos que enfrentan los ayoreo, t que en cierto modo podemos considerar como una síntesis de lo que sucede en los otros pueblos indígenas de las tierras bajas, se refieren a: la implantación de pozos petrolíferos; la explotación de piedras semi preciosas (la gaiba); la construcción de la hidrovia Paraguay – Paraná; la extracción de la riqueza maderera de sus bosques (Zapocó, por ejemplo).
Las comunidades que tienen tierras más extensas son : Zapocó (al norte de Santa Cruz), Rincón del Tigre (al sur), Santa Teresita y Tobité (al centro).Las comunidades que están insertas en zonas agroindustriales : Poza Verde, Puesto Paz, Guidai Ichai. En el marco de la ley INRA los ayoreo han demandado la dotación de tierras Comunitarias de origen, para cuatro comunidades: Zapocó, Rincón del Tigre, Santa Teresita y Tobité habiendo logrado la inmovilización en total de 196,718 has.
En los últimos tiempos, dirigentes delos ayoreo surgidos dentro de los procesos de caminos culturales y sociales que experimenta esta etnia hasta hace poco tribal, han empezado a organizar una central intercomunal –CANOB- afiliada a la confederación indígena del oriente Boliviano ( CIDOB), con lo que se estima haber dado un paso importante en la búsqueda de su dignificación, pues la pobreza y la violenta disgregación étnica acumulada desde tiempos pasados los ha puesto al borde de la desaparición etnocultural y etnsocial: prueba de ellos es el alcoholismo que ha hecho presa de muchi- simos ayoreos, la mendicidad que practican ancianos y niños y la prostitución de mujeres en las calles de la ciudad de Santa Cruz.[11]
6.1.-  NORMAS JURÍDICAS DE LOS AYOREO. Al ser un pueblo indígena guerrero, sus jefaturas eran representadas por los hombres llamados decasutedie o asutedie (capitanes actuales), caracterizados por su fuerza y habilidad para los combates. Una de sus principales particularidades de este tipo de autoridad es que el desacaté recibía – periódicamente – del grupo, parte de la caza obtenida, bajo la condición de que debía distribuir los bienes recibidos entre las personas necesitadas circunstancial o permanentemente. Sin embargo, este tipo de privilegios cambiaba en tiempos de paz, retomando el mismo tipo de derechos y obligaciones como cualquier otro miembro del clan. El pueblo indígena ayoreo siempre se caracterizó por ser una sociedad horizontal en la toma de decisiones, lo que podemos entender como poder comunal antiautoritario.[12]
7.- IDIOMA DE LOS AYOREO.
Los ayoreo, es el único pueblo indígena en Bolivia que pertenece a la familia lingüística Zamucó (raíz lingüística, mas que cultural), también llamada antiguamente Chamacoco. Esta familia lingüística está desarrollada extensamente en el Paraguay, de donde provienen los actuales Ayoreo bolivianos.[13] El dialecto “Ayoreo” es diferente al Chiquitano y al Guaraní, un tanto semejante al Sironó. Son pocos los nombres con los que se bautizan, así se llaman : “ Paoy, Doquizaide, Diáide, Yasudi, Disude, Gemi”, al capitán lo llaman “Acide” y a la mujer de éste “Acidate”.[14]
ALGUNAS PALABRAS DE AYOREO.

8.- ECONOMIA DE LOS AYOREO.
Los Ayoreo tienen como principal actividad económica la agricultura generalmente de autoconsumo que en algunos casos se destina al trueque o a la venta. Los principales cultivos son el maíz, arroz, yuca, zapallo y fréjol.
La actividad agrícola es combinada en determinadas épocas con la venta de mano de obra y la extracción de madera ( Venta individual o comunidades a terceros), convirtiéndose en actividades eventuales de subsistencia para los Ayoreo.
Referente a la caza, como forma complementaria a la dieta, no tiene el auge de anteriores épocas, pues depende de la ubicación de la comunidad en el monte o la pampa. Esto se debe a la presencia cada vez mayor de foráneos que no solo ahuyentan a los animales sino que realizan una caza indiscriminada; los animales más cazados son el tatú, la tortuga y el puerco de monte.
Por otro lado, en estos últimos años la actividad artesanal ha cobrado importancia en-tre los grupos de mujeres que tejen bolsas de diferentes tamaño en base a fibras vegetales. Están hechas con vistosos diseños y esta labor se considera hoy, en otra fuente de obtención de recursos económicos.[15]
La agricultura es la principal actividad económica de los ayoreo. En general, el destino de esta actividad productiva es el autoconsumo pero también puede darse para el trueque o la venta. Los cultivos duran de 2 a 3 años en un mismo suelo, rotando para un periodo de descanso idealmente entre 5 a 15 años.
La posibilidad de caza se ha vuelto problemática dependiendo de la ubicación de la comunidad en el monte o la pampa, se debe al presencia de foráneos, que no solo ahuyentan a los animales, sino que los cazan sin el menor interés por la conservación de las especies.
Los ayoreo no practican la pesca habitualmente, debido a que la mayoría de las comunidades no están asentadas junto a ríos o lagunas de importancia piscícola. La comunidad de Zapocó es la que practica esta actividad en las estaciones del caso.
La extracción de madera es eventual; algunas familias se dedican a veces a ello, para vender ejemplares individuales a terceros que los contratan para ese fin. En ocasiones se realizan ventas comunales de madera; en este caso los ingresos son depositados en la caja comunal, cuta existencia también es eventual, otorgándose un beneficio tipo jornal a las personas que hayan participado en el corte y transporte de la madera.
La venta de fuerza de trabajo es otra ocupación fundamental de los ayoreo para su subsistencia, como para otros pueblos indígenas, que se integran a las zafras de caña de azúcar y algodón en las haciendas del norte de Santa Cruz. La artesanía tiene importancia para esta etnia son una fuente de obtención de recursos económicos: esta producción se concentra en las comunidades de Zapocó, Puesto Paz, Poza Verde, Santa Teresita.[16]
9.- RELIGIÓN DE LOS AYOREO.
En lo religioso conciben un “Dupade” o “Dios de la verdad”, representado por “Dupadivi”, cristo, hijo de Dios, que tuvo por madre a “ Date”, virgen Maria santísima, como si la Biblia católica hubiese logrado esparcir los preceptos divinos de la familia sagrada. Estos salvajes saben que viven prodigado por “Numitu” la madre tierra y resguardados por el inmenso “deode”, el gigantesco cielo, donde moran los innumerables “geludis”, las estrellitas fulgurantes que centellean cual sonrisas mudas del espacio. “Deode” es acariciado durante el “Diode” el día de los alborozados rayos del gran “gede”, el sol de las alturas y, durante el “ Depade” la noche, por la placida luz de la “ gedoside” la luna, tanto el “nacai” el hombre, como su compañera “ cheque” la mujer forman, amparados por los misterios de la naturaleza, su “Quiquinani” casa, donde trabajan el modesto “Bugay” chaco y conserva algo de “Cubayudie” ganado y “Chupemes” gallinas.[17]
Tradicionalmente los ayoreo poseían una amplia mitología y fiestas religiosas propias, relacionadas con sus creencias en determinadas aves como divinidades tutelares; su cosmogonía se desplazaba en una constelación compleja y altamente estructurada de sistemas simbólicos, cultura ideológica que contrastaba con la escasez de material en la que vivían y el estado de nomadismo tribal.
[18]FIESTAS DE LOS AYOREO.
Todavía permanece en la memoria colectiva de los ayoreo, el canto de las aves que anunciaba la llegada de agosto, regocijo para su pueblo. Hombres y mujeres empezaban a preparar la ropa de fiesta y su música para adorar el cuyabo “fiesta de Asonja o Asojna”, que se constituía en el festejo cultural más importante y marcaba el calendario ritual y económico durante su vida en el monte.          Esta fiesta se convertía en un espacio de encuentro de lazos de parentesco y redistribución de productos del pueblo Ayoreo, una especie de estimulación de las actividades tradicionales practicadas por el grupo, como la caza y la recolección. Sin embargo, este ritual festivo ha dejado de practicarse por influencia de las instituciones religiosas que trabajaron en la zona.[19]
Festejan una sola vez al año; y, con anticipación al día que ellos señalan, se concentran en el monte, donde permanecen a la espera del canto de un pajarillo extraño que habitualmente vive en la región; y, una vez que perciben el trinar de la avecilla, los hombres se separan de las mujeres, se ponen a comer con avidez la carne de peta y la miel de abejas, hasta que, al atardecer casi al declinar el sol, entierran la comida sobrante con el ritual de costumbre, lavan bien sus vasijas de barro, seguidamente los hombres se bañan, y,al anochecer, duermen en el campamento siempre separados de las mujeres. Al día siguiente acaba la fiesta, todos se retiran, los niños dejan innumerables cruces en los lugares de celebración.
Los ayoreos no bailan ni cantan; como instrumentos musicales utilizan las campanillas y los pitos.[20]


[1]     .- “Etnografía, etnodesarrollo e integración”. Gonzáles Roca, José Vicente.
[2]     .-Etnografía, etnodesarrollo e integración. Gonzáles Roca, José Vicente.
[3]     .- Revista “Desarrollo con Identidad” Nro 8 diciembre de 1999 ministerio de desarrollo sostenible y planificación. Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[4]     .- “Pueblos indígenas de tierras bajas”.  Álvaro Diez Astete  y David Murillo.
[5]     .- “Bolivia Mágica”.
[6]     .- “Desarrollo con identidad” Nro 8 Diciembre 1999. : Ministerio de desarrollo sostenible y planificación, Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[7]     .- “Desarrollo con identidad” Nro 8 diciembre del 1999: Ministerio de desarrollo sostenible y planificación; Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[8]     .- Riester y Suaznábar, 1990, inprodes, p. 125.
[9]     .- Riester y Suaznábar, op. Cit, p. 147.
[10]   .- “Nómadas de los llanos, Nómadas del asfalto; Autobiografía del pueblo Ayoreo” Jurgen Riester y Jutha Weber.
[11]   .- Bolivia Mágica
[12]   .- “ Desarrollo con identidad”: Nro8. Diciembre 1999; Ministerio de desarrollo sostenible y ´planificación; Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[13]   .- “ Desarrollo con identidad” Nro8 Diciembre 1999. Ministerio de desarrollo sostenible y planificación; Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[14]   .-“Etnográfia, etnodesarrollo e integración” : Gonzáles Roca, José Vicente.
[15]   .-“Desarrollo con identidad” Nro 8 Diciembre de 1999. Ministerio de desarrollo sostenible y planificación; Viceministerio de asuntos indígenas y pueblos originarios.
[16]   .- “Pueblos indígenas de tierras bajas”: Álvaro Diez Astete y David murillo.
[17]   .-“etnografia, etnodesarrollo e integración”: Gonzáles Roca, José Vicente.
[18]   .- “Pueblos indígenas de tierras bajas” : Álvaro Diez Astete y David Murillo.
[19]   .- “Desarrollo con identidad”: Diciembre del 1999 Nro8 Ministerio de desarrollo sostenible y planificación; Viceministeriode asuntos indígenas y pueblos originarios.
[20]   .-“Etnografia, etnodesarrollo e integración” : Gonzáles Roca, José Vicente.

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