La Cultura WANKARANI
Teorías
Dentro las
generalidades podemos insinuar las primeras informaciones arqueológicas sobre
la existencia de los montículos corresponden a las investigaciones de Metraux y
posteriormente a Portugal Zamora.
Visiblemente
esas culturas fueron prácticamente detectadas por las cabezas clava liticas.
representando animales como las testas de llamas. vizcachas y algún felino.
Dentro los
pioneros de la arqueología de Oruro se encuentra Eduardo López. va en el año
1958 había contribuido con su trabajo "Estudios Arqueológicos en el
Departamento de Oruro", un aporte que trata el aspecto escultorico
relacionado con montículos de la cultura Wankarani.
Se da curso al
estudio de un grupo de esculturas, de la zona de Oruro cuya síntesis seria así.
Los monolitos
de piedra encontrados hasta ahora permiten afirmar que se han desarrollado
culturas bastante avanzadas..."
2. "Dos
tendencias perfectamente definidas se encuentran en la escultura en piedra. una
que corresponde a estilizaciones la otra que queda clasificada dentro la
escuela naturalista, donde se encuentran tallas especialmente de cabezas de
llama, con detalle y conocimiento anatómico muy profundo."
Luego de las
descripciones de este distinguido investigador orureño de cuatro especímenes:
el ( 1) de el (2) un felino: el (3) de una cabeza de una llama, y la escultura
de una efigie humana, citamos sus conclusiones:
"En las
representaciones Y motivos hallados en Tiawanaku no se hallan técnicas
semejantes o de estilos de esta clase, lo que permite afirmar que en el
Departamento de Oruro se ha desarrollado una cultura propia [...]"
Ubicación
Geográfica.
La cultura Wankarani se asentó desde el
norte del lago Poopó, entre 16°30' latitud sur, 17°45' latitud sur, 67°10'
longitud oeste, 65°45' longitud oeste y 66°50' longitud oeste (anexo uno
fig. cw-01).
Esta región se caracteriza por una escasa
vegetación, y la existente es solo de clima seco como el de la región, (paja
brava y thola).
Las escasas precipitaciones fluviales
solo alcanzan unos 250 (mn] a 500 [mn] de lluvia al año. Como consecuencia se
observa un paisaje agreste y poco habitable. Sin embargo, superando todas estas
dificultades se desarrollo la denominada cultura Wankarani (o
Huancarani).
La comunidad tenia como centro a
Wankarani, localidad situada a unos cien kilómetros de la ciudad de La Paz,
sobre el camino cartero La Paz-Oruro; a unos 2 kilómetros de Viscachani.
Entre otros sitios identificados como
Wankarani se tienen: Machacamarka, Belén, Capachos, Sepulturas, Vilaque,
Sora Sora, Agua de Castilla y Challapa, en Oruro pero en el valle
central de Cochabamba las localidades son: Parotani, Cliza, Mizque, Ayquile.
Características
Generales.
El primer estudio sobre esta cultura
milenaria fue realizado por el geólogo Hauthal en 1911, el
investigador Mean en el año 1918, publicó en el "American
Anthopologist" algunos datos y una fotografía de dos cabezas de llama
talladas en piedra (anexo 1 fig. cw-02, cw-03).
Posteriormente el profesor Wndell
Bennett, realizo excavaciones hacia los años 1933 y 1934 en áreas del
departamento de Cochabamba, encontró piezas de similares características es
decir cabezas de llama talladas en piedra. Ya en el año 1958, el investigador
Eduardo López Rivas examino piezas procedentes de Machacamarca relacionados con
esta cultura altiplanica.
Es importante señalar que en los años
1958 y 1959 una misión alemana tomo muestras para analizar mediante carbono un
sistema mas exacto de dotación.
Dik Ibarra Graso también se dedico al
estudio de la cultura Wankarani a la que denomino "cultura de
Túmulos" ya que la mayoría de los yacimientos arqueológicos presentan esta
forma.
Otro investigador que se dedico al
estudio de esta cultura altiplanica es Jhon Wasson en 1965, efectuando trabajos
en diferentes sitios afiliados a Wankarani.
Recientemente los estudios de esa cultura
ancestral son llevados acabo bajo de la dirección de Jose Estebes, las
conclusiones de estos trabajos serán presentadas en algún tiempo mas, pero la
mayoría de los restos arqueológicos fueron depositados en un museo en La Joya
(museo en sitio).
Cronología
La cultura Wankarani es parte de los que
se llego a denominar el periodo formativo, con características de una cerámica
muy primitiva todavía, pero los restos indican que su economía se dedicaba fuertemente
a la agricultura, pese a las condiciones climática, ellos buscaban sitios
protegidos del viento y en pequeñas quebradas, buscando ademas las fuentes mas
próximas de agua.
Los restos arqueológicos fechados indican
que la cultura se remonta a unos 1600 años antes de Cristo, y en el sitio de
Wankarani los fechamientos radiocarbónicos arrojan una antigüedad de 1200 a
1800 ac. (anexo 2 fig. cw-04, cw-05)
Ya que se trata de un periodo formativos
es la base del proceso de actualización de culturas posteriores como la
Tiwanakota. La cultura Wankarani es la cultura mas avanzada que se presento
luego de la Chiripa.
Materiales
Arqueológicos.
Una de las principales características
del pueblo Wankarani fue el tallado de cabezas de camélidos en piedras areniscas
o rocas ígneas (anexo 2 fig. cw-06, cw-07), las mismas que fueron
utilizadas en sus edificaciones principales, haciendolas descansar sobre sus
espigas que servían de empotramiento tanto vertical como horizontal. Estas
esculturas se pueden hallaron en gran cantidad, algunas son también esculpidas
que hablan de su capacidad para plasmar la figura en la roca. Estas cabezas de
llama hablan que esta era la fiel compañera de los habitantes de esta ancestral
cultura.
Al principio se puede observar un trabajo
de realización muy matorral del camelado, pero mas adelante, según avanza la
destreza en el tallado, se aprecia un grado de estilización que les permitió
conseguir nuevas formas, sin perder la armonía ni la belleza. (anexo 3 fig.
cw-08, cw-09)
Se encontraron
abundantes lascas, usadas como filos, de tipo paleolítico, sin forma
determinada.
El trabajo cerámico es casi rudimentario,
propio del periodo formativo, ya que las piezas recolectadas en las
excavaciones son algo gruesas, toscas y carentes de engobe y pintura. El
conocido arqueólogo Carlos Ponce clasifica en cinco tipos la cerámica de la
cultura Wankarani. (anexo 4 fig. cw-10 cw-11)
1. Tipo pulido a espátula
2. Tipo alisado liso
3. Tipo pulido liso
4. Tipo alisado a espátula
5. Tipo miscelánea
Y de acuerdo a esta tipología la cultura
Wankarani se divido en tres etapas
I. Inferior (presentando una cerámica pulida a espátula)
II. Media (presentando una cerámica alisada lisa y pulida lisa)
III.
Superior (presentando una
cerámica con engobe rojo, dotado de asas y bordes pronunciados, hallados en
Socotiña y Uspa Uspa)
Otro adelanto de esta cultura es lo
referente a los metales. En una época muy temprana (época Inferior I), ya
trabajaban el cobre así como el oro, ya que en varios sitios asociados se
encontraron escorias de fundición. Este dato indica que los hornos para el
trabajo de estos metales superaban los 1080 grados centígrados de temperatura,
lo que indica que la tecnología era muy alta. Al respecto el investigados
Carlos Ponce Sanjines indica "Ya en la época inferior se fundía cobre y lo
colocaban en moldes", esta actividad exigía la creatividad del hombre de
estas regiones, que descubrió a mayor grado de profundidad los secretos de la
fundición de los metales.
Analizando el grado de desarrollo
tecnológico de la cultura Wankarani, se puede observar el grado de evolución,
lo que permite saber de la actividad de los pueblos en toda la región del
altiplano.
Es claro notar que los desarrollos de la
cultura Wankarani fueron aprendidos por los pueblos que los siguieron, y claro
ejemplo de ello es la cultura Tiwanakota, que no solo aprendió de sus formas de
tallado en roca, sino de su tratamiento de los metales.
En el altiplano boliviano se encontraron
hasta hoy 17 diferentes sitios arqueológicos correspondientes a la cultura Wankarani.
En ninguno de estos sitios se ha
encontrado evidencias de construcciones mayores o ceremoniales, que indica que
no se costurón sitios de culto publico o privado de gran envergadura. Siendo
mas bien pequeñas edificaciones circulares en comarcas dejando un apreciable
margen para los terrenos dedicados a las actividades agrícolas, los cuales
tenían una tecnología que manejaba lo mejor que podían las aguas, y dejando
otros espacios para actividades ganaderas, en especial la cría de camelidos
como la llama.
Por la Cantidad de viviendas encontradas
en los sitios mencionados podemos deducir que contaban con poca población
(entre 75 y cien personas), a excepción de los sitios Kelkaña y Pakasa que
presentan agrupaciones mas densas de viviendas, mostrandonos que estas tenían
aproximadamente 3000 habitantes (anexo 5 fig. cw-12, cw-13).
Una característica de los centros
habitacionales era que se hallaban en montículos de tierra con altura que
varían de los 5 metros a los 25 metros en relación al nivel del suelo. (anexo
6 fig. cw-14, cw-15).
El conjunto habitacional estaba rodeado
por un muro del que aun se pueden encontrar evidencias claras, distinguiendose
los cimientos levantados con las piedras rústicas. Estas huellas del muro
perimetrico, se pueden apreciar en Wankarani y Kella-Kollu.
Si se analiza los restos arqueológicos de
las construcciones desde un punto de vista arquitectónico, la cultura Wankarani
tenia una planificación básica en el levantamiento de los conjuntos
habitacionales. De esta manera se pueden distinguir los siguientes aspectos:
Ubicación de los conjuntos
habitacionales para que sean próximos a fuentes de agua.
Elección de áreas protegidas de
los fuertes vientos altiplanicies.
Construcción de las plataformas
o tumultos antes de levantar las unidades habitacionales.
Construcción de un cerco que
rodeaba el conjunto de viviendas, delimitando el uso de los espacios.
Con relación a
la contracción misma de las unidades habitacionales, deberemos indicar que para
el efecto emplearon el barro, ademas de troncos o ramas de queñua o quiswara.
Su sistema constructivo puede describiese de la siguiente manera.
Se plantaban los troncos o
ramas generando un circulo con un diámetro aproximado de entre 3 a 3.6 metros.
Luego se entrelazaban los
troncos empleando un tejido de totora o paja, logrando cerrar el circulo
creando un espacio cerrado.
Luego de formado el tejido o
estera, dejaban un "vano" que luego servia como la zona de ingreso al
recinto.
Finalmente se procedía a
revestir el conjunto con una capa de barro, revocando por el exterior tanto
como por el interior. (anexo 7 fig. cw-16, cw-17, cw-18)
De esta
tecnología constructiva temprana, quedan restos arqueológicos de la cultura
Wankarani, donde se hallaron hoyos formando un circulo, y repletos de material
orgánico carbonizado, (anexo 8 fig. cw-19, cw-20) pertenecientes a
horcones de madera y partes de muros que estaban construidos por totora o paja.
Todos estor restos en niveles de excavación de aproximadamente 2.5 metros.
En las labores
de excavación arqueológica se encontraron hasta siete superposiciones
habitacionales, lo que indica que se construya un nuevo conjunto habitacional
sobre otro que se deterioro. Las nuevas viviendas se encontraban asentadas
sobre los escombros de las antiguas. En la actualidad no es fácil distinguir
los restos de esos muros, por que solo se pueden distinguir restos grisáceos de
tierra mezclada con ceniza de antiguos fogones.
La planta
circular es evidencia por la cimentaciones realizadas en piedra no trabajada, alcanzando
desde 3 a 5.8 metros de diámetro. Este ultimo fue encontrado por Heinz Walter
en el año de 1966 en el mismo sito de Wankarani.
Es importante
señalar que no solo existían las viviendas de planta circular sino que también
de planta cuadrangular, y en otros casos de planta rectangular, aunque son muy
escasos los ejemplos.
Para la
construcción de los cimientos de las viviendas se utilizaron piedras alargadas,
no trabajadas, que eran clavadas verticalmente sobre el piso (en el montículo).
Los muros "apajero" eran realizados empleando adobes delgados con
abundante paja "hichu".
Según el
arqueólogo Jhon Wasson, el piso de la vivienda estaba constituido solamente por
tierra apisonada, sin vestigios de alguna cobertura. En efecto en los restos
arqueológicos de las viviendas Wankarani
no se encontraron evidencias plausibles de un pavimento que cubrirá el piso del
conjunto, a excepción de una vivienda encontrada en le sitio Uspa Uspa, que
tenia el piso cubierto de cascajo y en los muros se encontraron huellas de
pintura roja, que muy posiblemente, fue realizada en una época posterior.
En todas las
unidades habitacionales, el área del fogón era importante, puesto que se
hallaba en el centro de la unidad, ya que el calor que emanaba era vital para
que los habitantes combatan las gélidas temperaturas del altiplano,
principalmente en invierno. Este primitivo hogar, estaba construido con piedras
rústicas, sin cantear, formando un espacio de un diámetro de 30 40 cm.
El acceso a la
unidad habitacional era rectangular, y es posible que para cerrar este espacio
abierto, hayan sido utilizados cueros o esteras tejidas de totora, paja u otras
fibras. De los techos no existen ni vestigios, lo que indicara que fueron
empleados materiales vegetales como ramas, paja, etc. por lo que se recurre a
la etnoarqueologia comparando las formas de construcción de las actuales
viviendas de los URSS y Chipayas (anexo 9 fig. cw-21, cw-22, cw-23), en
la zona del altiplano sur. En esta zona prácticamente nos han alterado las
costumbres y el estilo de levantar las construcciones de manera muy similar,
las mismas que han sobrevivido sin cambios importantes por mas de 2500 anos.
El aspecto de
la vivienda Wankarani es posible que haya tenido forma de colmena, sin
descartar otras variantes. (anexo 9 fig. cw-21, cw-22, cw-23),
Analizando la
tipología de las viviendas utilizadas por la cultura Wankarani, es necesario
aclarar que no todas fueron construidas con barro, algunas fueron edificadas
con piedras, pero los restos de estas son muy escasos. En la mayoría de los
casos se presentan normas arquitectónicas que varían solo en escala o tamaño.
En vista de
que todo el material que empleaban para construir, era de la misma zona, el
conjunto de construcciones se asimilaba perfectamente al paisaje desolado y
frío del altiplano (anexo 10 fig. cw-24, cw-25).
Un detalle
singular referido a la utilización del espacio arquitectónico, es que en el
caso de las viviendas Wankarani, estas también constituyan sitio adecuado para
ser utilizadas como tumbas o sepulcros. Prueba de esto se encontraron en
diversas excavaciones que en la mayoría de las construcciones mostraban
enterramientos tanto de adultos como de niños.
Sobre el tipo
de entierro, debemos indicar que eran directos en posición acostado, del lado y
encogido, tanto los adultos como los niños. En dos casos por lo menos las
criaturas tenían un punzón de hueso, atravesando su pecho, y piedras encima. Es
de suponer que las relaciones hombre vivienda eran un contexto, donde la vida y
la muerte como parte de una cosmovision, compartían los mismos espacios.
La cultura
Wankarani no salió de los patrones claramente aldeanos, ya que no se
encontraron signos de mayor desarrollo que habrían permito llegar a un grado
mayor de desarrollo que le habrían permitido llegar a un grado mayor de
civilización. Al parecer fueron absorbidos por la cultura Tiwanakota alrededor
del 200 dc., a la misma alcanzo un grado mas avanzado de conocimos reflejados
en su avanzada tecnología.
De esta
afirmación exciten necesarias pruebas en la existencia de restos de cerámica de
Tiwanacu de sus épocas IV y V en los sitos Wankarani.
Tal es el caso
del sitio tipo Wankarani, donde a unos 230 metros de distancia se encontraron
restos de aisladas casas de planta rectangular, perteneciente a la cultura
Tiwanaku de su periodo V. De acuerdo a datacion radio carbónica, esta ocupación
se realizo alrededor del 1120 dc.
También es
frecuente ubicar en la proximidades, construcciones de "Chullpas"
levantadas con adobes de barro, pertenecientes a épocas pasadas del 1120 dc., o
sea en tiempos correspondientes a los señoríos regionales aymarás los cuales
son sucesores territoriales de los Wankarani.
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