Análisis de roles de Género: El poema cómo estudio de caso
(EN EL JUZGADO) por Adriana Buendía.
Respetuosamente
ante Usía.
Demando, señor juez, a este ladrón
Que, sin conciencia y á la luz del día,
Me ha robado
en la calle el corazón[2].
Que me lo vuelva
quiero
En el estado que lo tuve ayer;
Es decir, todo entero,
Sin que sepa querer.
Pues sino
encuentro la perdida calma
Y siento los harpones del dolor,
Creo que es porque mi alma
Se abraza en el incendio del amor.
¡Y que diría,
gran Dios, la madre mía,
Silo llega á saber!.............
Usar de semejante felonía,
Sin ver que soy mujer!.............
Por piedad,
señor juez -yo desvarío;
He perdido, sin duda la razón-
Que me devuelva ese ladrón mío,
O que en pago me dé su corazón!
Analisis
Nadie podría negar que como introducción el
poema que preside a estas lineas es por demás interesante, pero el lector se
pregunta cual la relación de este poema (uno de mis favoritos) con la categoría
de genero o ensayo relacionado, así que les aclaro que la intención mía es de
analizara el mencionado poema, y encontrar en el las estructuras que construyen
el aparato simbólico, y como este aparato simbólico afirma las clásicas
nociones de varón/mujer, y sobre todo bajo la critica lupa del materialismo,
que aunque muchos lo nieguen, es la que postulo Marx, y que Bourdieu
complementa haciendo su economía simbólica de los bienes simbólicos.
En el siguiente trabajo tratare de
analizar, si es posible, los haces de relaciones elementales que se presentan,
y como estos son una legitimación de lo tangible á través de lo simbólico, y
como lo simbólico reafirma el estado de dominación masculina, que se estable á
través de la violencia simbólica, «Bourdieu 1999», donde los dominados se
autodesaprecian legitimando las categorías construidas por los dominadores, en
una pedagogía del oprimido, que se instruye por la adhesión que los dominados
tienen a los dominadores y donde no se imaginan la relación que tienen hacia
el.
Si le es posible al lector ubicar el
periódico del cual extracto el poema, en la pagina en donde se encuentra el
poema, en la parte superior se encuentra una meditación a doce cuadros, que
relata en los doce lineas los imaginarios que los hombre tenían, allá por 1885,
de las mujeres, y como estos imaginarios reproducían de modo simbólico los
modos en los que los varones denotaban lo masculino, y lo femenino es ese/este
siglo de los negocios.
Para empezar, se debe notar quien
escribe el poema, sobre quien lo escribe, y cual el discurso del poema. Bueno
se trata de una mujer que relata como se enamora y lo escribe una mujer. Pero
empecemos el análisis.
En el poema se representa en la primera
linea una petición al juez[3],
de una mujer que tan solo el hecho de presentarse al juez y no hablara quechua
se infiere que es joven, en edad reproductiva, y de clase media o alta, porque
las mujeres indígenas no podían presentarse ante el juez, sin que alguien las
apadrine (hablar mediante un tercero). La petición es sobre un robo individual
de un bien no tangible, el amor de la
mujer, la petición lo primero que hace es volver tangible, es decir representar,
lo simbólico para compararlo con algo real y por lo tanto objeto de propiedad
privada. Este objeto que se considera una posición de la mujer, es acto de
desmedro, ya que el ladrón se lo despoja en plena vía publica, es decir la
deshonra, ya que la mujer como bien de intercambio en el mercado simbólico (al
modo Bourdieu, aunque no se use explícitamente el termino mercado), que circula
de abajo hacia arriba en la estructura social de clases, no fue adecuadamente
insertada en el circulo de intercambio, por sus dominador primario, su padre.
Ella reclama, en tono suplicante, el acto de apertura de la cual fue objeto, ya
que ella no anda mostrando su corazón en publico, ni deja que se lo quiten sin
mas ni mas, por ello ella indica que fue un robo, ya que en el proceso de
enculturización, se le enseña a estar cerrada, y crea á partir de esa
imposición todo una gama de conductas y usos para mantenerse cerrada, y sobre
todo en el complejo de oposiciones verticales recto/curvo seco/húmedo,
alto/bajo, derecha/izquierda, masculino/femenino, que el aparato dominador
infringe a la mujer, ella debe adecuar todo su comportamiento hacia el mantener
ese complejo de dominación.
El dato etnográfico recogido de la
época (Potosí 1885), muestra a las mujeres caminando en grupos que oscilan
entre 2 a 4 mujeres andando por las calles de Potosí, ya que el andar sola era
de mujeres disminuidas a trabajos representados como indecorosos (la
prostitución), o mujeres altamente disminuidas (indígenas). Estas mujeres que
andan acompañadas[4],
a la cual la dama del poema pertenece, vestían con largos vestidos (longos),
que se ajustaban a la cadera con corsés de tiras, dando una impresión de tapar
(cerrar) el cuerpo de la mujer, para que el dueño (simbólico) del cuerpo de
mujer (el marido) se sienta seguro de que ella no infrinja la regla prohibitiva
del adulterio, ya que si se diera solo mostraría una menos valía del valor
(status) del varón frente a otro, esta menos valía debía ser remunerada en un
juego de alta violencia, que satisfactoria las solidarizadas viriles (el duelo
por ejemplo)
Volviendo al poema la mujer pide al
juez que interceda por ella en la devolución de su corazón perdido, ya que
puede recibir el reproche de su madre, que hace las veces de veedora de la
buena conducta de la hija donde esa buena conducta es el cumplimiento de todos
los cánones establecidos para normar su rol de mujer (rol femenino), como el de
agachar la cabeza[5],
mantenerse cerrada (vestir un longo[6]
y un una blusa si es posible sin escote), y con el pelo largo para identificar
su feminidad, que por normas sociales se establece como natural, solo por el
mero hecho de ser producto (ella) de un accidente biológico (el nacer mujer).
En el poema la mujer se cuida de establecer su posición, de sumisión ante el
juez (por su carácter de autoridad y de varón) “Respetuosamente ante Usía.”
y a su madre, que hace las veces de figura de autoridad, una especie de varón
disminuido, pero que tiene el poder suficiente para controlara al hija ”¡Y
que diría, gran Dios, la madre mía,
”, y ante todo la máxima autoridad
simbólica que para no variar es Dios varón. En el esquema se representa las
relaciones verticales de poder.El esquema nos muestra que la hija (mujer que
hace el reclamo al juez) esta subordinada por los varones, y carácter tanto de
malévolos (ladrón que roba el corazón) o de impartidres de justicia, que en
actitud paternalista “Por piedad, señor juez -yo desvarío; “, devuelvan
lo perdido, o de la reprobación tanto de varón excelso y varón disminuido (Dios
y madre respectivamente). Pero la apelación hacia dios no es de miedo ante la
reprobación por el infringida, sino mas en un todo de máximo salvador (complejo
de cenicienta).
La mujer debe encontrar resarcimiento
pronto, sino será envuelta en los imaginarios a ella inculcados, que significan
el desamor y la frustración (imaginarios expresamente femeninos[7])
“Y siento los harpones del dolor,”, que conlleva el riego de amar sin
ser amada “ Creo que es porque mi alma // Se abraza en el incendio
del amor.” . Si partimos de la tesis de Bourdieu de que las mujeres son
bienes simbólicos que aumentan la riqueza de los varones, donde el ladrón
andaré robaron los corazones, aumenta el honor al hacer demostración de su
virilidad física, aunque de modo no explícito[8].
La figura uno, mas allá de esquematizar
las relaciones de poder, no muestra flechas, que están erguidas, y el lector se
preguntara el porque no son flechas curvas, la razones viene a que la figura
(la flechas en especifico) no muestran una relación de recto/curvo que será
algo como masculino/femenino, donde lo recto se refiere al casi omnipresente
falo, y su posición erecta, que muestra virilidad física sexual, hacia la
mujer. “Se entiende que el falo, siempre presente metafóricamente pero muy
pocas veces nombrado, y nombrable, centra todas las fantasías colectivas de la
fuerza fecundadora” «Bourdieu 1999, 24», por lo tanto las flechas no solo
indican dirección del esquema de poder, sino que simbolizan que produce esa
dirección, que es la erección del falo en una razón de construcción
diferenciadas de roles por sexo biológico basada en la razón androcéntrica (a
la que prefiero llamar falocéntrica).Pero un entendedor del metodo al que me
refiero en la introducción, se preguntara donde están los esquemas
horizontales, si los hay. Pues estos están en la relación de sentimiento ante
la indefención (Casas 1999) frente al amor no correspondido, es decir el
esquema horizontal esta en el plano de lo feminizante (el amor), ya que este es
solo de las mujeres o se pretende hacer creer ello). La frase “Que me
devuelva ese ladrón mío, // O que en pago me dé su corazón!” implica que,
el ladrón de ser un ente despreciable (ladrón “Usar de semejante felonía, //
Sin ver que soy mujer!.............”) se aprovecha de la condición
desvalida (disminuida) de la mujer frente al poder del varón, que solo puede
ser frenado por el poder de otro varón (el juez), pasa en la ultima cuarteta a
ser apreciable, donde la palabra mío se convierte en protectora y mas
aun de cariño, pero sobre todo busca la solución de la desavenencia ya que la
mujer en su reclamo de su intempestuoso enamoramiento[9],
y esta solución será que el ladrón, convertido de villano en la primera
cuarteta a amado en la ultima, se feminize y caiga en lo irrazonable del amor
romántico, en lo que seria un acto de deshornar para el, aunque por producto de
su constante denotación de virilidad se ve dominado por ella, aya que en algún
momento este ladrón hombre maduro juega como niño (irrazonable) a ser varón
conquistando corazones de jóvenes doncellas (mueres cerradas). La feminización
buscada y pedida al juez es la promesa de que la mujer se libre de la
dominación masculina de la que es efecto. Cabe aclarar que las flechas son
rectas se da no en relación a lo falocéntrico, sino por restricciones técnicas.
Una vez encontrados los haces de
relaciones (algo que puede llamarse una exageración metodológica), se puede
llegar a concluir que aunque el poema se haya escrito por una mujer, se notan
las relaciones de masculinidad y feminidad, relacionadas a como se construyen
los esquemas de percepción de lo real que rodea al humano. Estos esquemas son
los fundamentos de la violencia simbólica, al llevar al plano de los objetos a
las mujeres, de tal modo que con “esos objetos” se utilicen en la acumulación de
riquezas simbólicas todo dentro de la economía de los bienes simbólicos. Estos
esquemas basados en la razón falocéntrica, donde se establecen relaciones
opositas basadas en el falo como arriba/abajo, recto/curvo, húmedo/seco,
abierto/cerrado, fuera/dentro, derecha/izquierda, masculino/femenino, todo
dentro de la continuidad de las diferencias de roles asignados a los sexos
biológicos, donde la mujer (sea en el caso de la restricción del tabú de
incesto al modo en que Lévi-Strauss la presenta) es considerada como objeto que
se intercambia, para fomentar la política simbólica masculina.
Mas aun cuando se lee este poema, se
debe notar en el que es una forma liberadora, en algún sentido, ya que fue
escrito hace mucho mas de 100 años, donde no se aceptaba que las mujeres hagan
acto alguno de política, pero aun así la autora no puede liberarse de los
esquemas fálicos que se ejercen en la sociedad.
Bibliografía
utilizada
1
[1] Publicado en el numeró 88
de “EL TIEMPO” Potosí Bolivia en América del Sur. Periódico semanario fundado
el 1ro de Enero de 1885.
2
[2] Casi todas la sociedades
con influencia judeo o juedocristiana consideran que el órgano en el cual
reside los sentimientos de cariño, amor y dolor residen en el corazón
3
[3] Que es varón, ya que era
impensable que una mujer sea autoridad en esos tiempos (Potosí 1885).
5
[5] Que en esos tiempos entre
las mujeres jóvenes, casaderas, el agachar la cabeza de cierto modo por ejemplo
inclinando el sombrero, se observaba como un modo de coquetería, que podría
verse como una forma de manipular la norma, ya que el encontrar marido (máxima
premisa de las mujeres casaderas) dependía de ella por que no se veía bien los
arreglos matrimoniales con consecuente entrega de dote, donde el varón (el galante) para formalizar la relación
debía acordarlo con la familia de la mujer (específicamente tener la aprobación
del padre, que es un modo de perpetuar la familia patriarcal y patrilineal), lo
que deriva en una “indeterminación parcial de algunos objetos (en ese caso
actitudes) permite unas interpretaciones opuestas que ofrecen a los dominados
una posibilidad de resistencia contra la imposición” «Bourdieu 1999, 26». Lo
que esta en paréntesis es agregado mío.
6
[6] Las mujeres (según
Bourdieu) consideran hermosos su sexos solo cuando este esta oculto, lo que en
1885 era mucho mas evidente que ahora.
7
[7] Ya muchas veces me
refiero a femenino, pero lo hago considerando que femenino es una construcción
social que se diferencia entre una u otra sociedad
9
[9] “Si las mujeres son
especialmente propensas al amor llamado romántico, se debe sin duda, por una
parte, á que están interesadas en ello. Aparte que les promete liberarse de la
dominación masculina, tanto en su forma mas corriente el matrimonio, donde, en
las sociedades masculinas ellas circulan de abajo hacia arriba, como en sus
formas extraordinarias, un camino, a menudo el único, para el ascenso social.”
«Bourdieu 1999, 87»
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